Vándalos
EDITORIAL -. Los execrables actos de vandalismo, como romper el cristal de una marquesina del Torrebús, quemar papeleras o contenedores, entre otros, van mucho más allá del simple gamberrismo adolescente. Son actos de máximo desprecio a la propiedad pública y hacia las más elementales normas de educación.
La educación, precisamente, es la clave para erradicar estas conductas antisociales. Hay que hacer entender al vándalo que romper una papelera o cualquier otro mobiliario urbano, no es gracioso, ni tampoco es un acto de rebeldía antisistema. Es puro vandalismo, porque la rebeldía social se puede canalizar por otros medios, sin necesidad de dañar las arcas públicas con los constantes destrozos de mobiliario urbano.
Además, la imagen pública de la ciudad también está en juego: si permitimos que los vándalos campen a sus anchas, las calles de nuestra amada Torrelavega tendrán un mal aspecto, por lo que debemos implicar a todos los agentes sociales para evitar que los vándalos destrocen nuestras calles.
El jueves día 19 de marzo se celebrará en la Fundación Asilo de Torrelavega la…
El poeta, gestor cultural y también locutor de radio con su programa "La hora de…
Los investigadores constataron que la presunta autora ha enajenado una gran cantidad de joyas, de…
Las solicitudes se podrán presentar hasta el 16 de marzo en Espacio Mujeres (Avenida de…
Polanco, 7/marzo/2026.- La alcaldesa de Polanco, Rosa Díaz, ha hecho un llamamiento a la dirección…
El acto central será la lectura del manifiesto elaborado por el Consejo Municipal de la…