{xtypo_dropcap}S{/xtypo_dropcap}e dice que las pirámides de Egipto, envueltas todavía en mucho misterio, estaban cubiertas por láminas de roca caliza o mármol, lo que daría brillo a la construcción vistas desde lejos.
Un brillo, en cierta forma, que sería la guinda de la ya impactante opulencia de los edificios, que con el paso del tiempo sirvió para acuñar la expresión «gastos faraónicos». Así, siglos después, algunas cosas no han cambiado demasiado.
Si la opulencia de las pirámides contrastaba con las duras condiciones de vida de los miles de esclavos que las construyeron, hoy tampoco tenemos demasiados motivos para el orgullo. En tiempos actuales, con la crisis galopando a lomos de un paro desbocado, resulta obvia la comparación con los tiempos de la opulencia egipcia, mientras se destinan millones para obras faraónicas innecesarias.
De canapé en canapé, de jornada gastronómica en jornada gastronómica, nuestros representantes están perdiendo el norte. El sueño de la razón, como el cuadro de Goya, produce monstruos.
La Policía Local identifica a dos menores tras una persecución a un Seat Ibiza que…
Los agentes mostraron gran empatía y comprensión con la víctima, logrando ganarse la confianza de…
La programación incluirá demostraciones de elaboración de hojaldre, actuaciones musicales y el tradicional desfile de…
El sindicato CSIF Cantabria ha alertado en un comunicado de que la 'falta de policías…
El Ayuntamiento de Torrelavega se encuentra en fase de evaluación del expediente 2026/02639F relativo al…
La primera víctima sufrió una fractura de los huesos propios con desviación del tabique, tras…